El
cielo se enmudeció, las nubes tristes ocultaron al sombrío Sol. Comenzó una
fúnebre sinfonía de lluvia ligera. Las gotas de lluvia caían sobre su ataúd,
las gardenias se impregnaban de angustia.
Las
almas daban un concierto de lamentos, sollozos y lágrimas…
Podía
sentir tu espíritu alejarse de mí
Benedicto
Dzul Ornela
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