sábado, 25 de enero de 2014

Anhelaba volar contigo hasta que nuestras alas murieran, ahora me doy cuenta que has abandonado los cielos…
Tal vez el día termine hoy.
Los pájaros caen del cielo, hay luto en cada rincón de mi corazón.
Puedo verte detrás de las nubes, pero nunca podré sentirte.
El Sol se vuelve fúnebre y grita silenciosamente al recordar como me sonreías desde la distancia.
Mis ojos te ven, la noche llora y canta, llora y canta.
Contemplo el vacío y te observo…


Benedicto Dzul Ornela


Eres como un fantasma…
Apareces sonriéndome y luego intentas orillarme al suicidio.
Es fácil.
Ya no estás aquí. ¿Desde cuándo?
¿Aún me escuchas?
¿Aún vives?
¿Aún estás aquí?
En cada lugar donde poso mis ojos estás ahí… sonriendo cariñosamente hasta desvanecerte en mis labios.
¡Oh! ¿Aún estás con vida?
Camino por la calle e intento imaginar que tu sepulcro no existe, pero… no lo sé, no sé si existes realmente, solo sé que estás a mi lado, siento tu calor abrazándome, tus palabras besando mis sentidos…
Creo que me reuniré pronto contigo



Benedicto Dzul Ornela