Anhelaba
volar contigo hasta que nuestras alas murieran, ahora me doy cuenta que has
abandonado los cielos…
Tal
vez el día termine hoy.
Los
pájaros caen del cielo, hay luto en cada rincón de mi corazón.
Puedo
verte detrás de las nubes, pero nunca podré sentirte.
El
Sol se vuelve fúnebre y grita silenciosamente al recordar como me sonreías
desde la distancia.
Mis
ojos te ven, la noche llora y canta, llora y canta.
Contemplo
el vacío y te observo…
Benedicto
Dzul Ornela