sábado, 21 de septiembre de 2013

Análisis de sangre
(…) Nombraron mi nombre con una voz firme pero a la vez de duda…  Caminé por el estrecho pasillo, él parecía saber lo que pasaría. (…)
Me senté en una especie de silla. Colocaron mi brazo izquierdo en una suave tabla que estaba anexada a la silla donde estaba sentado.
Él aprisionó mi brazo con un tipo de liga. (…)
Él miró  sádicamente mis venas… clavó la aguja y procedió succionar mi vida en dos pequeños recipientes... (…)
(…) Colocó algodón bañado en alcohol… y con ganas de infligir dolor lo puso justo donde la aguja había penetrado… (…)
Salí moribundo por el pasillo…


Benedicto Dzul Ornela

martes, 17 de septiembre de 2013

Gracias por visitar este blog.
sugerencias son bien recibidas.
 Benedicto Dzul Ornela
Les informo que los poemas los publico semanalmente, ya sea los lunes o viernes.

 Benedicto Dzul Ornela

sábado, 14 de septiembre de 2013




La pasión de Salma


(…) Los violines masturbaban a los oídos, la orquesta le hacía el amor a los corazones. Un silencio emotivo de agonía envolvía a las almas espectadoras.
Sus dedos comenzaron una orgía de pentagramas musicales (…)
(…) El fuego consumía todo el escenario. Sólo un alma se quedó… Tú mi querida Salma… Las llamas infernales te envolvieron con su encaje (…)

(…) Me quedé en tu sepulcro  esperando a que los cuervos me comieran y que la muerte me decapitara con su hoz. (…)

Esta es una narración extensa. Sólo puedo compartirles un fragmento. Gracias por su comprensión 

Benedicto Dzul Ornela
(…) ¿Cómo saber quién era esa persona? Es como si la conociera pero a su vez fuese totalmente desconocida.
Cuando mencionó mi nombre sentí miedo… luego pude observarla bien y me di cuenta que era mi reflejo en el espejo. (…)


Benedicto Dzul Ornela
(…) Caminaba descalzo por el jardín.
Me detuve para contemplar una bella flor, sin percatarme que mi pie se hundía.
De pronto sentí una extraña sensación, era como si algo recorriera ambos pies y se extendiera hacia mis piernas, fue entonces cuando sentí fuerte picadas, como miles de agujas clavándose en mis pies, dejando una sensación de comezón y ardor. Sentí miedo. Dirigí mis ojos hacia abajo... mis pies... mis pies... había caído en un hormiguero.
Inmediatamente empecé a brincar, golpeando con mis manos a mis pies, intentando de esa forma, liberar a las dos víctimas que sucumbían ante la cólera y devoción de las hormigas al proteger su colonia. Si alguna persona me hubiera visto, pensaría que soy algún tipo de chaman danzando con brincos y expresiones de rostro.
Una vez finalizado aquello, me dirigí hacia otra flor. (…)


Benedicto Dzul Ornela

jueves, 12 de septiembre de 2013



Comprando un helado (Fragmento)

(…) Llegamos…
El clima era frío en ese lugar. Trataba de disimular mi miedo ocultándome con una máscara imaginaria.

Él lanzo una pregunta detonadora: ¿De qué sabor?  Y a lo que yo respondí: De vainilla.
(…) Al momento en que él servía el helado, se podía escuchar el llanto de éste al ser separado de las demás neveras de otros sabores. Es como si no se derritieran sino que lloraran los helados al ser separados brutalmente del resto (…)

Finalmente pagué y me despedí con un “Gracias”.
(…) A pesar de estar lejos, aun escucho el llanto del helado (…)
Benedicto Dzul Ornela


Como aún no están registrados mis poemas y narraciones, sólo les compartiré fragmentos.