Análisis
de sangre
(…)
Nombraron mi nombre con una voz firme pero a la vez de duda… Caminé por el estrecho pasillo, él parecía
saber lo que pasaría. (…)
Me
senté en una especie de silla. Colocaron mi brazo izquierdo en una suave tabla
que estaba anexada a la silla donde estaba sentado.
Él
aprisionó mi brazo con un tipo de liga. (…)
Él
miró sádicamente mis venas… clavó la
aguja y procedió succionar mi vida en dos pequeños recipientes... (…)
(…)
Colocó algodón bañado en alcohol… y con ganas de infligir dolor lo puso justo
donde la aguja había penetrado… (…)
Salí
moribundo por el pasillo…
Benedicto
Dzul Ornela