sábado, 25 de enero de 2014


Eres como un fantasma…
Apareces sonriéndome y luego intentas orillarme al suicidio.
Es fácil.
Ya no estás aquí. ¿Desde cuándo?
¿Aún me escuchas?
¿Aún vives?
¿Aún estás aquí?
En cada lugar donde poso mis ojos estás ahí… sonriendo cariñosamente hasta desvanecerte en mis labios.
¡Oh! ¿Aún estás con vida?
Camino por la calle e intento imaginar que tu sepulcro no existe, pero… no lo sé, no sé si existes realmente, solo sé que estás a mi lado, siento tu calor abrazándome, tus palabras besando mis sentidos…
Creo que me reuniré pronto contigo



Benedicto Dzul Ornela

0 comentarios:

Publicar un comentario