La
esperanza de volver a verte se consume como una vela y mi amor por ti crece
como un bello bosque.
La
agonía rosa mis labios al ver tu fúnebre sonrisa.
Quiero
despertar de este sueño, pero me doy cuenta que esta pesadilla es mi ser.
Al
momento en que te fuiste la sonrisa murió en mi boca y mis ojos se segaron por
el llanto.
Si
el mundo se pone en mi contra no me importa, porque yo sé que tú estarás a mi
lado.
Penetraste
en mi corazón como una flecha.
Para
mí no has muerto.
Benedicto
Dzul Ornela
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